Chispita de vida.
Llevo mucho años luchando con el sueño de ser escritora. De hecho, empecé una carrera bajo la misma idea; una carrera que no voy a ejercer porque no leí bien la descripción: "Escritura.." sí, "para medios audiovisuales", total... guionista. Y es que me pesaba el hecho de autodenominarme "escritora" sin tener nada publicado, sin ser reconocida siquiera por un título en un papel, pues respeto mucho el oficio de dedicar noches enteras a crear personajes, locaciones y situaciones que generen un millar de emociones, o nada, en quienes decidan leer un libro. Recuerdo con cariño e, incluso, con mucho orgullo, que cuando estaba en el colegio escribía pequeños cuentos cargados de cruda realidad. Gastaba mis madrugadas en una obsesión que tenía por crear personajes principales que no tuvieran el tan esperado final feliz que podría ofrecer una niña Disney escritora, pero aún así, en medio de caótico final, había una sonrisa o esperanza de parte de mis personajes. P...